Conducción en ripio

Introducción

La gran mayoría de los caminos rurales, se encuentran ya asfaltados y en su defecto están ripiados. Gran cantidad de accidentes suelen suceder en este tipo de superficie debido a la impericia e imprudencia de algunos conductores que enfrentan por primera vez esta situación. Regularmente estos caminos son los que conducen a las áreas más típicas para la conducción de nuestro 4x4: la tierra, el barro, la nieve o la arena.

Entrando al ripio

Nuestros amados Suzukis tienen un pequeño defecto (de los pocos) que dificultan el rodar sobre el ripio. Su reducido peso, corta distancia entre ejes y ruda suspensión hacen que el más fiero jinete disminuya la velocidad de su corcel para no deshacer sus riñones y columna vertebral. Idealmente se debe conectar la tracción desde el principio sobretodo si se trata de caminos largos y con algunas curvas. Sin embargo, los más ahorrativos estarán pensando que sin la tracción me da un rendimiento de 10,5 km/lt y con tracción me da 8,5 km/lt en 50 km de ida y 50 de vuelta me ahorro $695 a $310/lt de combustible (una lata de Budweisser); en realidad vale la pena la seguridad que da la tracción si la distancia es corta, si no, los economistas podrán diseñar una fórmula para encontrar el "break even point".

ZONA 1ZONA 3

ZONA 2

En el camino

Al manejar sin tracción, se siente la inseguridad al multiplicarse los derrapes y saltos a velocidades sobre los 50 km por hora (especialmente samurai, sjotas, vitara normal y rugby salvo sj-largo) por lo que no es recomendable superar esta velocidad, sobretodo en caminos desconocidos, con muchos hoyos o calamina (irregularidad de resaltos cortos). Siempre se forman huellas en estos caminos que dejan tres secciones bien marcadas.

La zona 3 representa a la parte central entre ambas pistas, que en caminos muy transitado es, por lo general, más áspera y con mayor deterioro si el camino es antiguo. Esto sucede porque con el tiempo el ripio (gravas, piedras y arena) se va acumulando en los bordes exteriores del camino quitándole resistencia a esta parte. La zona 2 representa el real y verdadero "lomo de toro" conocido por algunos sólo en las salidas de colegios en la ciudad. Este se forma por el sucesivo paso de los vehículos en la misma huella dejando en el eje central de ellos el ripio menos alterado. Por último la zona 1, más peligrosa debido a que el material se encuentra muy suelto, esto produce mayor resistencia si entra en ella la rueda derecha lo que hace derivar el vehículo hacia fuera de la pista. Los que metan sus ruedas aquí pasarán más de un susto si van muy rápido. En caminos anchos y con un buen potrero por los lados es útil experimentar y verificar la capacidad del jeep y las del conductor; "siempre es mejor haber experimentado algo que enfrentarse a una situación de peligro inesperada".

Derrapando

Al salirse de curso siempre es fundamental no alterarse y mantener la calma que se pueda. Lo típico es que la cola se salga hacia fuera (a la derecha) por lo que sin frenar, solo manteniendo la velocidad e incluso acelerando (para los más expertos) y doblando levemente las ruedas hacia "el mismo lado" del derrape (a la derecha) es posible hacerlo volver, sin mucho esfuerzo, al camino principal. Si no es posible mantener la velocidad, el frenado debe hacerse sin detener completamente las ruedas para no resbalar o en forma ABS, es decir, presionando y soltando rápidamente el pedal.

En las curvas

Antes de enfrentar una curva, es decir en la recta precedente, debe bajarse la velocidad entre un 15 a 25% la dependiendo del grado de ella. En la curva misma se debe mantener la velocidad y salir de ella acelerando para aumentar el agarre al camino.

Enfrentando al enemigo

Al verse con un vehículo en contra, especialmente en una curva, se debe en lo posible tratar de no frenar para evitar derrapes. Se debe sostener firmemente el manubrio desviando el curso hacia la derecha evitando al vehículo, y seguir las instrucciones anteriores sobre derrapes.

Por todo esto, es siempre muy conveniente practicar en caminos abiertos y solos, las capacidades del vehículo y del conductor para saber como reaccionar en un caso real.

Marco Justiniano


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